¡Oh, la la! La historia del orgasmo

Mayo 12, 2009, 10:20 am por Spirit  
Publicado en Cultura y Sociales

orgas

Agencia Guerrero al Día.- Los mitos existentes alrededor de él, son parte de su esencia, aunque se persiga con entusiasmo, poco se le conoce y se le ha considerado como la llave a la puerta de la perdición
Todos hemos hablado alguna vez de éste, hemos creado mitos a su alrededor, y parecería que todos vamos corriendo tras él como Alicia tras el conejo en el país de las maravillas. ¿Por qué nos preocupamos tanto por él? ¿Qué es el orgasmo?
Según los especialistas en el estudio científico de la naturaleza sexual humana, Masters y Johnson, éste es un breve episodio de liberación física del aumento previo de la tensión muscular, de la congestión sanguínea pélvica y de la sensación corporal de excitación, así como la percepción subjetiva de este clímax.
El doctor Mitchell Tepper, experto y famoso educador sexual estadounidense, ha señalado en diversos artículos que en general todas las creencias culturales o religiosas contemplan al sexo como algo maligno, al placer como pecado y, por ende, al orgasmo como la llave que nos abre la puerta de la perdición. Y hay una serie de condenas: sociales y sicológicas que se trasladan al plano físico tarde o temprano.
Cada orgasmo depende de la intensidad, duración, grado de excitación, cansancio o tensión que se tenga. Por eso los expertos empiezan a publicar que la mayor amenaza para la satisfacción sexual, sobre todo, femenina podría ser social. En general, las mujeres con dificultades para conseguir un orgasmo presentan poca patología, son aquellas que no se masturbaron o lo hicieron con poca frecuencia, sin placer y, además, lo hacen con culpa por motivos innumerables.
Rebecca Chalker, en su libro “The clitoral truth” investiga cada aspecto del orgasmo femenino y la importancia del clítoris en ello. Señala que durante más de 2 mil 500 años se consideró al clítoris y al pene como iguales, debido a que el primero tiene de 6 a 8 mil terminaciones nerviosas, pero a partir del siglo XVIII este conocimiento fue reprimido y olvidado gradualmente.
La definición del clítoris se devaluó. De ser un sistema orgánico, extenso y maravilloso del cuerpo femenino se convirtió en una protuberancia del tamaño de un chícharo que, casi, no servía para nada y que además lo que provocaba era pecado. La autora cree que esto se debe a un modelo de sexualidad que pensaba única y exclusivamente en el varón.
Respecto al orgasmo ha habido distintas tendencias a lo largo de la historia. Fue hasta la década de los setenta cuando nos bombardearon con una gran cantidad de información.
Así fue que primero se impuso el orgasmo clitoridiano, luego escuchamos hablar por vez primera del punto G, y luego se dijo que las mujeres podíamos ser multiorgásmicas, que también había orgasmo vaginal y que, como los hombres, las féminas también podían eyacular.
Eso ha provocado, hoy en día, que exista cierta tensión en torno al tema, pues las mujeres están más preocupadas por tener no uno, sino muchos y ellos por ser eyaculadores precoces o tener algún tipo de disfunción eréctil.
Sin embargo, hay que saber que, como todo, lo importante no es el objetivo, sino el viaje. Lo importante no es el orgasmo per se, sino lo que nos lleva a él.
El placer sexual, tanto en el cuerpo como en la mente
El primero en sacar a la luz el orgasmo femenino abiertamente fue Sigmund Freud, aunque dijo que el orgasmo vaginal era el único orgasmo “completo” y que el clitoridiano refería a una inmadurez femenina con referencia a su niñez.
Más tarde su teoría fue desmentida por Masters y Jhonson, que indicaron que todos los orgasmos femeninos eran resultado de la estimulación del clítoris, que era éste la principal fuente de recepción placentera femenina y el único nervio que servía como plataforma orgásmica. Entre otra de sus notables aportaciones fue el hecho de que el placer sexual ocurre tanto en el cuerpo como en la mente. De ahí que se explique que una actitud negativa o reprimida hacia el sexo tenga una repercusión física directa tanto en hombres como en mujeres.
Después, el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, descubrió una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra. Desde entonces se conoce como punto G, y del que también se puede obtener un orgasmo.
Años después, la teoría de Masters y Jhonson acerca de un único nervio, fue desmentida por otros investigadores, incluyendo a la doctora Beverly Whipple, que decían que la mujer tiene al menos dos recorridos nerviosos que la conducen al orgasmo: estos incluían a los vinculados con el punto G, la vagina y la uretra.
Más tarde, los investigadores Hartman, Fithian y Campbell hablaron del término “huella digital orgásmica” para destacar la unicidad de los orgasmos de cada mujer, tan diferentes y distintos en cada una, y aplicaba igual en los hombres.
Y el famoso Dr. Kinsey llegaría después para dejarlo más claro: “No hay nada más característico de la respuesta sexual que el hecho de no ser igual en dos individuos”. La edad, el estado físico o emocional, el grado de excitación y los sentimientos que tienes hacia tu pareja son variables que pueden influir notablemente en tus orgasmos.
Por eso, no busques que los de hoy sean iguales a los de mañana, ni que los orgasmos de o con tus parejas pasadas sean iguales a los de tu pareja actual. Trata de conseguir los tuyos, únicos e inigualables, pero siempre disfrutando el maravilloso viaje.

Related posts:

  1. Ideas para tener un orgasmo simultáneo Agencia Guerrero al Día.- En las relaciones hay muchas...
  2. Alcanzar el orgasmo es cuestión de centímetros Agencia Guerrero al Dia.- El orgasmo es una experiencia...
  3. El orgasmo en las mujeres puede lograrse con pura fantasía Agencia Guerrero al Día.-El orgasmo es uno de los...

Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.

Comentarios

Su opinión es importante, por favor siéntase libre de compartirla.